En el marco del Memorándum de Entendimiento suscrito entre las Naciones Unidas en el Uruguay y el Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente, el pasado 9 de diciembre, en la Sala Auditorio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, se presentaron nuevos protocolos de actuación en Centros de Privación de Libertad de Adolescentes.

 

Los protocolos presentados, en referencia a las visitas, las normas de convivencia y disciplina y los procedimientos de contención física en situaciones de conflicto, indican lineamientos de acción de acuerdo con la normativa nacional e internacional vigente en materia de protección de los Derechos Humanos de los adolescentes en conflicto con la ley y en situación de privación de libertad.

En la presentación se contó con las palabras de la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Uruguay, Sra. Denise Cook, la Presidente del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente, Psic. Gabriela Fulco, y el Representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, Sr. Rafael Franzini.

En su discurso, Cook enfatizó en el compromiso de apoyar al gobierno uruguayo para avanzar hacia un nuevo modelo de atención a los adolescentes en conflicto con la ley, haciendo énfasis en la reducción de la privación de libertad de los jóvenes, aplicándola solo cuando se hayan agotado las medidas preventivas, comunitarias o alternativas existentes, y en el apoyo para mejorar las condiciones de vida de los adolescentes en los Centros, desde una perspectiva de Derechos Humanos, de prevención de la violencia institucional y de reintegración social plena. Agregó además que “estamos convencidos que contar con protocolos para la actuación institucional es la base para construir instituciones que respeten los derechos de las personas y unifiquen las prácticas.

Asimismo, estamos convencidos que contar con protocolos es la manera de dejar de lado la arbitrariedad y el uso de la percepción personal para actuar en los Centros de INISA con adolescentes que están en conflicto con la ley, y que se encuentran cumpliendo medidas privativas de libertad.

Estos protocolos retoman, además de lo establecido en el ordenamiento jurídico interno, lo reconocido en el amplio catálogo de instrumentos y documentos expedidos por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y, en particular, la Convención de los Derechos del Niño, Niña y Adolescentes.”

La presidente de INISA, Psic. Gabriela Fulco, enfatizó en la importancia de los protocolos presentados, remarcando que éstos son los primeros pasos que está dando el Instituto en la materia y aún queda mucho por trabajar, reafirmando además la convicción de que la privación de libertad debe ser el último recurso en los casos de adolescentes en conflicto con la ley y la superlativa importancia que tiene para la administración la protección de los derechos de los jóvenes, en tal sentido agregó:

“Sí hemos insistido en la importancia que tiene la participación de la familia y la necesidad de incorporarla a diversas fases de la rehabilitación; una sanción no puede recaer justamente en suspender las visitas, al igual que la comunicación telefónica, por ejemplo.

Sí hemos definido a la educación como el eje alrededor del cual se organiza un programa de rehabilitación de corte integral y personalizado; una sanción no debe recaer en la suspensión transitoria o definitiva de actividades.

Las sanciones de aislamiento deben ser prohibidas y la permanencia de 23 horas en celda debe quedar en el pasado. Aquellas sanciones que se consideran graves son, por el contrario, las que ameritan una mayor intervención desde todas las áreas, a modo de cerco de protección.

El capítulo I: referente a Fines y Principios Rectores, nos orienta sobre algunos de los ejemplos expuestos.

Las inconductas son un llamado de atención, una alerta, que debe atenderse y  entenderse como un síntoma de inestabilidad emocional  y en un contexto de carencias institucionales, como un grito que tiene arraigo en la pulsión de vida o la lucha por la  sobrevivencia. 

Las medidas extremas de seguridad, que ha sido laborioso cambiar, por cuanto existía una rutina de engrilletar para desplazamientos internos cortos, o permanecer toda una noche esposados, tirar agua fría, otros, impiden trabajar la responsabilidad sobre el cumplimiento de normas de convivencia. Impiden asimismo, evaluar los progresos y por el contrario es una incitación al comportamiento violento, cuando éste además se acompaña de verbalizaciones ofensivas y exceso en el uso de la fuerza.

La cartilla del Visitante tiene la pretensión de orientar al visitante sobre las normas institucionales, sobre sus derechos y obligaciones, a la vez de habilitar un espacio de escucha y apoyo.

Sabemos que todavía hay mucho por hacer en éstas áreas, y apostamos al eje de formación continua, para profesionalizar la gestión.”

Finalizó reiterando el compromiso de la administración en la búsqueda constante de la mejora del sistema y de la creación  de espacios de participación de los adolescentes, además de expresar el público agradecimiento a la ONU y UNICEF por el trabajo en conjunto realizado.

Dio cierre al acto de presentación de protocolos el Sr. Rafael Franzini, Representante de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, quien destacó el trabajo realizado por todas las partes para la realización de los protocolos presentados y enfatizó en que “estando una persona privada de libertad, no debería tener mayor daño que esa pérdida de la libertad, por eso necesitamos de normas claras para que los procedimientos para la acción sean absolutamente claros y estén protocolizados; eso es parte de la forma en que protegemos los derechos. Mandela decía que no se conocen un país hasta no haber estado en una cárcel del mismo, y que no debería juzgarse a ese país sobre cómo se trata a los mejores sino sobre cómo se trata a los que no tienen nada, entonces si empezamos a trabajar justamente para poner esos límites es que vamos a tener reglas claras y mejor protección para los derechos”. Concluyó mencionando que la aplicación de estos protocolos también permitirá una mejor capacitación de los trabajadores con el fin de seguir los lineamientos establecidos.