Jóvenes de los Centros Sarandí, Piedras, MD1, Hornero y Cerrito asisten semanalmente al taller de orfebrería artística impartido por la profesora Laura Maldonado en la Escuela Berro.

 

“El trabajo en este taller en bien individualizado; hago la entrevista inicial en el Centro y de acuerdo a su perfil puede ingresar al taller si lo desea, luego, una vez al mes realizamos un seguimiento, llevamos una evaluación de cómo el joven va transitando, se hace una planilla de abordaje individual en la que me pauto determinados objetivos viendo las habilidades de los chiquilines y las inquietudes para ver hasta dónde podemos llegar en el trabajo.”

¿Con jóvenes de qué Centros se trabaja en el taller?

Sarandí, Piedras, MD1, Hornero y Cerrito. Trabajo cinco días y cada día vienen jóvenes de un Centro distinto, pero además actualmente, como los chicos vienen avanzando a un buen ritmo, estamos organizando un grupo de avanzados con jóvenes de todos los Centros mencionados.

Además nos estamos proyectando para ver si por medio del Programa de Inserción Social y Comunitaria podemos gestionarle a uno de los alumnos su taller de herramientas para que una vez que egrese pueda tener su taller en su casa. Él es del interior y todavía no hay otra propuesta laboral, y como tiene interés en el oficio estamos viendo esa posibilidad.

Otro de nuestros proyectos para este año es participar de la feria de emprendimientos juveniles “Germina”.

Trabajamos además en conjunto con las maestras, apoyándonos y ayudando desde nuestro lugar a los jóvenes que puedan tener algún problema, para que ellos también vean en qué pueden aplicar sus conocimientos. El espacio siempre está abierto a todo aquel que quiera aportar desde lo teórico y acá podamos aplicarlo.

¿Los adolescentes se muestran entusiasmados?

Sí, la pauta es trabajar también con lo afectivo porque es sumamente importante. Ellos hacen una pieza que queda en el espacio y la siguiente es la misma pero se la llevan para regalar a sus afectos, y la idea con esto es también restablecer los vínculos familiares.

Trabajamos también el tema de la identidad y una de las piezas básicas son las iniciales, porque así ellos se encuentran con su propio nombre, con su origen. Además hacen todo tipo de dijes, hacen anillos, etc.

Los jóvenes se llevan un cuaderno para que el Centro puedan trabajar en la parte de dibujo, que puedan expresarse, y luego acá yo ayudarlos a que puedan concretar eso en lo que trabajaron.

Aquí trabajamos en nuestra mesa redonda, que yo la diseñé con la idea de que sea una mesa de sanación; tiene forma de mandala porque yo creo que circula cierta energía y está bueno que se equilibre, además genera un círculo de aprendizaje y una cosa de que uno sostiene al otro.

¿Los jóvenes traen propuestas?

Sí traen, por eso yo dejo ese cuaderno como la apertura a que ellos traigan propuestas y hago hincapié en eso, en la imaginación, más allá de que además tenemos modelos para trabajar.

Cuando les hago la entrevista inicial a los chiquilines les digo que este taller funciona a modo despertador, que todos podemos ser creativos, a veces necesitamos a alguien que nos despierte interiormente para encontrar ese potencial que todos tenemos, algunos con más dificultades y otros con menos pero todos pueden llegar, y acá lo interesante es el proceso de transformación que hacemos, y ahí trabajamos en un paralelismo con lo que es la vida de ellos, con el abandono que la sociedad realiza con ellos, eso de encerrarlos, y así hacemos con los calefones, porque el calefón que ya lo dejaron encerrado, tirado, nosotros lo recuperamos, lo cortamos, lo transformamos hasta llegar a pulirlo y sacarle brillo.

¿Todos los materiales con los que trabajan son extraídos de calefones?

La mayoría, porque el material más sencillo para trabajar es el cobre, luego, a medida que avanzan, trabajamos con bronce y con alpaca.

¿Está prevista alguna actividad en particular como cierre de cursos de este año?

La idea principal es participar en Germina, y además desde la dirección de educación están preparando una muestra. Por otro lado tengo la idea de poder hacer un desfile con las chiquilinas de CIAF; poder trabajar en equipo con la compañera que realiza el taller costura en CIAF y que las gurisas puedan modelar esos trabajos más las piezas que hagan los chiquilines en este taller.

Tenemos además la iniciativa de que a los que les interese el oficio, una vez que salgan en libertad puedan ingresar en la Escuela de Arte y Oficio Pedro Figari, que ya tuvimos la experiencia con algunos chiquilines que egresaron.