El martes 29 de marzo la Comisión Delegada del SIRPA convocó a jueces, defensores y fiscales para plantear una mayor atención del Sistema a las medidas alternativas a la privación de libertad.

 

 

Las medidas no privativas de libertad son un tema en el que desde la dirección del SIRPA, presidida por la Psic. Gabriela Fulco, se ha venido trabajando fuertemente, se ha abordado con seriedad, se reestructuró el Programa de Medidas Socioeducativas No Privativas de Libertad y Mediación (PROMESEM), y finalmente llegó la instancia de presentarlo ante actores de relevancia como los jueces, fiscales y abogados defensores.

Una de las características más importantes de esta reestructura es la unificación del modelo de medidas alterativas a nivel nacional, es decir que sea cumplido de idéntica manera tanto por SIRPA (PROMESEM) como por las organizaciones no gubernamentales que trabajan con adolescentes en conflicto con la ley penal que deben cumplir este tipo de medidas.

Además se presentó la figura del supervisor, que surge a raíz de que el adolescente continuará con su familia pero bajo una supervisión estatal que será en etapas progresivas: al comienzo intensa (diaria), posteriormente media (tres veces por semana) y finalmente mínima (una vez por semana o quinquenal). El supervisor dará garantías a todos los operadores judiciales de que dicho adolescente se encuentra cumpliendo las medidas dispuestas por el juez; tendrá contacto directo con el adolescente y su familia, estando a disposición de ellos las veinticuatro horas, los siete días de la semana.

En caso de que el adolescente incumpla total o parcialmente la medida sustitutiva, el supervisor remitirá un informe al equipo técnico del SIRPA (futuro INISA) y se lo convocará junto a su referente familiar para una entrevista a las veinticuatro horas del incumplimiento; en caso de no asistir a dicha entrevista se elevará un informe a la sede judicial.

Los fiscales, jueces y abogados defensores asistentes a este coloquio, mostraron su conformidad con el nuevo modelo presentado, siendo éste un paso más hacia el protagonismo de las medidas alternativas a la privación de libertad en nuestro país, lo cual viene siendo una tendencia mundial en el trabajo con adolescentes en conflicto con la ley penal.