El 16 de noviembre se llevó a cabo la firma de un importante Memorándum de Entendimiento entre el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente (INAU-SIRPA), la Oficina de la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Uruguay, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), con el fin de trabajar en conjunto para lograr una transformación del sistema penal juvenil uruguayo.

 

En el Memorándum de Entendimiento se plantean objetivos que dejan en claro el compromiso de continuar avanzando hacia el cumplimiento de los artículos 37 y 40 de la Convención sobre los Derechos del Niño, los cuales establecen que la privación de libertad “se llevará a cabo de conformidad con la ley y se utilizará tan solo como medida de último recurso y durante el período más breve que proceda” al tiempo que “ningún niño será sometido a torturas ni a otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes”. Así se busca promover “la reintegración del adolescente para que éste asuma una función constructiva en la sociedad”  y así mejore la seguridad de todos los ciudadanos.

Los mencionados objetivos pueden dividirse en cuatro:

1 – Reducir la privación de libertad, utilizando la misma solamente cuando se hayan agotado las medidas preventivas, comunitarias o alternativas existentes.

2 – Fortalecer la variedad, calidad y presencia territorial de las medidas alternativas a la privación de libertad, tanto públicas como de organizaciones de la sociedad civil.

3 – Mejorar sustancialmente las actuales condiciones del sistema de la administración de sanciones penales y sus establecimientos, en particular en lo referido a la calidad técnica de los programas educativos y asistenciales desde una perspectiva de Derechos Humanos, de prevención de la violencia institucional y de reintegración social plena.

4 – Propiciar la conformación de una masa crítica de actores sociales e institucionales (academia, sociedad civil, organizaciones sociales, sindicatos, sector privado) capaz de favorecer la innovación, la generación de nuevos recursos comunitarios y programas alternativos a la privación de la libertad

En el acto de firma del Memorándum de Entendimiento, que tuvo lugar en el Hotel NH Columbia, tomaron la palabra la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Uruguay, Lic. Denise Cook, y la presidenta del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente, Psic. Gabriela Fulco.

Cook destacó el compromiso de Naciones Unidas en apoyar al gobierno uruguayo para su avance hacia un nuevo modelo de atención a adolescentes en conflicto con la ley, haciendo hincapié en los principales objetivos del Memorándum.

Fulco, por su parte, renovó públicamente su compromiso de bregar por el respeto de los Derechos Humanos de los adolescentes privados de libertad y los que cumplen medidas alternativas. Además expresó  que “debemos profundizar en los estudios que den luz sobre los efectos negativos de la prisionización en términos de deterioro y daño emocional, lo que implica entonces la revisión continua de los modelos de tratamiento y las prácticas.

Debemos mantener activas las alertas con el fin de promover la sustitución de la medida privativa de libertad cuando ese deterioro contravenga el fin último de la pena, es decir, el progreso personal sostenido, alcanzando las metas propuestas.”

La presidenta del SIRPA también mencionó que la institución debe tener presente a la víctimas secundarias del delito, como la familia del adolescente y su estigma social. Remarcó la gestión de puertas abiertas y transparencia que se ha propuesto al frente del Sistema, y mencionó que la prioridad que se ha instalado en la Comisión Asesora del SIRPA es la necesidad de promover y mejorar el mejoramiento de las Medidas No Privativas de Libertad, en lo cual se está trabajando.

Fulco finalizó expresando que “el Memorándum que hoy firmamos oficia de ayuda memoria en cuanto a los compromisos asumidos por el país en materia de protección de los Derechos Humanos, resignifica las recomendaciones de los organismos de monitoreo, tales como el Comité de los Derechos del Niño, del Examen Periódico Universal, del Relator contra la Tortura de Naciones Unidas, y centra sus objetivos en las imperiosas mejoras que requiere tanto el Sistema de Medidas Privativas de Libertad como el de No Privativas.

(…)

Nos proyectamos con ansiedad al final del período, imaginando un nuevo escenario que invierta la balanza y donde las Medidas No privativas de Libertad sean la norma y la institucionalización la excepción.”