Desde el área de Educación Física del Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente, se organizan constantemente diferentes actividades para los jóvenes privados de libertad y los que cumplen medidas sustitutivas. A partir de noviembre por primera vez se incorpora el canotaje a las actividades del SIRPA. Los adolescentes del Programa de Medidas Socioeducativas No Privativas de Libertad y Mediación (PROMESEM) son quienes asisten en grupos de hasta quince personas al Lago Calcagno para disfrutar una jornada de aprendizaje y diversión, a cargo de instructores del Acal Náutico Club y del Subdirector del Programa de Educación Física del SIRPA, Lic. Allan Horta.

“La Actividad está coordinada con el Programa de Educación y PROMESEM. La idea es realizar una actividad en la naturaleza, una actividad de canotaje, en la cual los chiquilines estén en un espacio distinto, conozcan un medio distinto, como es el agua, que mucha gente quizás no lo conoce y en nuestro país tenemos espacios como este, en el que cualquier persona de la población puede venir y practicar canotaje. Entonces nuestra idea es que los chiquilines vean algo distinto, que se conecten con la naturaleza y vean que hay una forma de dialogar con ella que puede ser interesante para su aprendizaje, para que aprendan las reglas, sepan los tips de seguridad que hay que tener a la hora de usar una canoa, el cuidado del compañero, el cuidado del grupo, el cuidado del otro, el valor que tiene el sacrificio, el trabajo y el ponerle voluntad a las cosas para de alguna manera poder encaminar lo que es una canoa, que de alguna manera es un bote, y nos puede traer una relación con lo que es la vida de cada uno de nosotros porque cada uno en nuestra vida nos vamos encaminando hacia un lugar y en el agua tenemos que también encaminar un barco que vendría a ser nuestra vida, y básicamente esa sería la idea.”

 

¿Cómo se realizó el contacto para venir con los adolescentes al lago Calcagno?

El área de Educación Física del SIRPA tiene contacto con este tipo de entidades. A través del Instituto Superior de Educación Física nos contactamos con esta actividad, con el Acal Náutico Club yo personalmente ya había trabajado como profesional, entonces hicimos el contacto entre ellos, el Programa de Educación del SIRPA y PROMESEM para que los jóvenes puedan venir a realizar estas actividades.

¿Es la primera vez que realizan esta actividad?

Sí, pero la comenzaremos a hacer cada quince días.

¿Cuántos adolescentes asisten a cada jornada?

Son grupos de entre diez y quince adolescentes. Está abierto a todos los chiquilines de PROMESEM, e incluso es una actividad que posteriormente se puede coordinar con los diferentes Centros del SIRPA.

¿Es importante también la introducción teórica que se brinda en esta actividad?

Sí. Al comienzo se les brinda la introducción teórica de unos veinte minutos, en la que se trabaja todo lo que tiene que ver con la seguridad y los roles en la canoa; la forma en la que se agarran los remos, qué es la proa, qué es la popa, etc. En base a esta introducción teórica es que después pasamos a la parte práctica.

“Me gustaría venir de nuevo”

Joaquín cumple medidas no privativas de libertad en PROMESEM y fue uno de los primeros adolescentes que participaron de esta experiencia, la cual, según expresa, disfrutó mucho.

“Nunca había venido al lago y me gustó esta experiencia, estuvo buena.”

¿Qué aprendiste?

No sabía remar, nunca lo había hecho, y aprendí acá, me enseñaron cómo se hace, por ejemplo que el de atrás es el que dirige la canoa.

¿Qué es lo que más te gustó de esta experiencia?

Que me divertí y aprendí. Me gustaría venir de nuevo.