Con casi cincuenta años de existencia, la Acción Promocional 18 de julio siempre ha estado comprometida con el barrio y con su gente. Actualmente le da trabajo a más de un centenar de jóvenes de la zona y también, mediante acuerdo realizado con el Programa de Inserción Social y Comunitaria, a adolescentes del SIRPA.

El coordinador de programas, Jorge Vera, y la coordinadora Nancy Ferreira, expresan su conformidad con las decenas de jóvenes del Sistema que han ingresado a trabajar con ellos y se muestran sumamente dispuestos a continuar llevando adelante este acuerdo que se viene trabajando desde hace un año.

 

JV: “La Acción Promocional 18 de Julio es una Organización Social sin fines de lucro y tiene una Comisión Directiva, de los cuales están activos, trabajando y participan la presidenta, Sra. Olga Coytinho, el secretario, Sr. Néstor Quintero, y la tesorera, Sra. Susana Grizutt, luego hay un organigrama de funcionamiento donde hay una coordinadora general que es María Rita Quintero y yo soy el coordinador de programas. El diseño de todos los programas que trabajamos acá tiene una coordinación y un equipo multidisciplinario, en el caso de los programas socioeducativos laborales, la coordinadora pedagógica es Nancy Ferreira.

El año que viene cumpliremos cincuenta años; por el año 77 se hizo una colecta en el barrio y se construyó la primera cabaña; que hasta el día de hoy es una referencia en el barrio. Después del año 85,   se gestionó la personería jurídica y a partir de ahí se empiezan a generar convenios con distintos organismos, de los cuales entre los primeros está la Intendencia de Montevideo, con un programa que en aquella época arrancó junto con Tacurú e hicimos la primera propuesta de limpiar locales municipales con jóvenes que estuvieran en situación de contexto crítico, y ahí nace este formato, por primera vez.

En 1993, empiezan a trabajar jóvenes en formato socioeducativo laboral. Luego, en 1998, se hace una propuesta de trabajar en toda la zona inundable de Casavalle para trabajar con jóvenes de aquí en la canalización de los cursos de agua para evitar las inundaciones, es decir que llegara todo a los colectores de Montevideo, a las redes de saneamiento y se pudiera colaborar desde la parte manual. Esto fue aceptado por la Intendencia y fue creciendo al punto de que hoy la mayoría de los convenios socioeducativos laborales que tenemos con la intendencia, son de la división saneamiento, más allá que también se mantienen otros como los de división de limpieza y con el municipio. Junto con eso la institución también tiene convenio con el INAU, atiende dos centros juveniles, tiene con ASSE, con MIDES, y tiene una parte de desarrollo local con una biblioteca, jardinería, huerta, sala de computación, peluquería y maestra.”

¿Cómo se realizan los llamados a los jóvenes de la zona?

JV: Los jóvenes de acá vienen por el boca a boca, no hay ningún tipo de publicidad ni de llamados. A excepción los jóvenes del SIRPA, que vienen por el acuerdo realizado, el resto llegan por el boca a boca, sin que nadie los llame, y la inmensa mayoría de los que consiguen entrar a la pasantía, que es de un año, la culminan.

Nosotros sostenemos que el sueldo es lo menos atractivo que ofrecemos pero sin embargo los jóvenes sostienen su pasantía, quiere decir que hay algo que hace que ellos de identifiquen.

¿Cuántos jóvenes trabajan en la Acción Promocional 18 de julio?

NF: Son ciento cincuenta entre hombres y mujeres.

JV: Los programas son mixtos excepto el de barrido otoñal que, por convenio, es solo para mujeres.

¿Cuáles son los requisitos de ingreso?

NF: Deben tener entre 18 y 22 años, la cédula y el carnet de salud  vigente, y que pertenezcan a la zona; esto último es más que nada para que los jóvenes puedan sostener el trabajo, porque la experiencia nos dice que al vivir lejos es más difícil que puedan trasladarse.

¿Por lo que sabemos a los jóvenes que trabajan aquí les dan el desayuno, es así?

JV: Sí, el desayuno lo tienen incluido y además ofrecemos almuerzo, que es optativo, por un costo de solo treinta y ocho pesos. Los jóvenes pueden sacar un ticket y luego se les descuenta del sueldo.

¿Cuál es la forma de sustento de esta Asociación Civil?

JV: La mayoría de los programas, excepto los que tenemos con CODICEN en los que ellos ponen docentes y nosotros el local, son mediante convenios que tienen cada uno su financiación específica, entonces a la hora de hacer una licitación ya tenemos un paquete con el presupuesto para cada programa.

Junto con los programas socioeducativos laborales que tenemos con la intendencia, tenemos un convenio con el mismo formato pero que se autosustenta, que nosotros lo llamamos programa polifuncional Timbó y Midori, que surge con el apoyo de la embajada de Japón. Estos programas se autosustentan, nosotros conseguimos trabajo con particulares y entre otras cosas, en Midori se hacen cargo de las áreas verdes, algunas de acá y otras por de un hogar en Toledo con el que tenemos acuerdo, y en Timbó se hacen trabajos de albañilería, también tenemos autorización de la poda en la calle, entonces cuando los vecinos consiguen permiso si nos quieren contratar pueden hacerlo.

¿Cómo es la formación de las cuadrillas?

JV: Están integradas por entre ocho y trece personas, con un capataz a cargo y un acompañante social o educador.

Las cuadrillas llegan acá, desayunan, aprontan las herramientas, las cargan en un tráiler, suben a una camioneta y van al lugar que tengan determinado a hacer un trabajo al aire libre. Cuando regresan tienen espacio para almorzar, en caso de que lo quieran hacer, y dos veces por semana tienen actividades de carácter pedagógico, uno que puede ser un oficio, informática o la maestra, y el otro con un acompañante social que trabaja las competencias transversales.

¿Cómo es la experiencia que están realizando con SIRPA?

NF: Comenzamos en octubre de 2014 a través de un contacto que hizo la gente del Programa de Inserción Social y Comunitaria del SIRPA; tuvimos una reunión con la dirección del programa y llegamos a un acuerdo por el que ingresan un promedio de cuatro o cinco jóvenes por mes, con el permiso judicial correspondiente. Se ha establecido también que los adolescentes que ingresen tienen que estar, tras su ingreso al trabajo, un mínimo de tres meses y un máximo de seis en los Centros del SIRPA, con la finalidad de que puedan generar sentido de pertenencia tanto al trabajo como a la institución, para que cuando egresen del Centro puedan continuar viniendo.

JV: Una cosa importante para nosotros y que hemos acordado es que cuando los adolescentes llegan acá sientan realmente que están llegando a su lugar de trabajo, en las mismas condiciones que sus compañeros, y realmente todo ha funcionado muy bien.

¿Cómo evalúan el desempeño laboral de los jóvenes del SIRPA?

NF: Es muy positivo. La mayoría continúa trabajando, incluso tenemos algunos jóvenes que son un ejemplo en cuanto a su proceso, incluso uno de ellos preparó con una educadora dos talleres para contar su historia de vida a sus compañeros, su pasado, lo que es su presente y el proyecto de vida que tiene. Tenemos otros jóvenes que han renunciado pero siguen trabajando en otros lugares, y lo sabemos porque siguen en contacto con educadores y compañeros.

Además, los que continúan trabajando acá, más allá de su egreso de SIRPA, nuestros educadores continúan trabajando con ellos en su proyecto de vida y están en contacto con su referente familiar o la organización social que también esté trabajando con el joven.

¿Se equipara el rendimiento de los jóvenes del SIRPA al del resto de los trabajadores?

NF: Sí, no hay diferencia; ellos acá se sienten muy cómodos, se sienten con la libertad y con la confianza, una vez que generan el vínculo con la cuadrilla y con el equipo, de poder hablar de su vida, y eso también es importante.

¿Tienen previsto continuar brindándoles plazas laborales a jóvenes del SIRPA de aquí a futuro?

JV: Sí, siempre y cuando podamos mantener los convenios que tenemos, ya que son los que nos generan trabajo.

“En SIRPA senté cabeza y la pasé bien”

Claudio tiene 19 años y el 23 de octubre egresará del SIRPA con un trabajo en la Asociación Civil 18 de Julio, donde ha logrado ingresar por intermedio del Programa de Inserción Social y Comunitaria del Sistema y desde su ingreso se siente a gusto con sus tareas y el buen ambiente que hay en su empleo.

“Acá empecé a trabajar luego de que me operaron de una hernia inguinal que tenía. Me operaron gracias a la gestión que hicieron en SIRPA, me ayudaron mucho a mí y estoy agradecido.

Ya me habían comentado de este trabajo de antes de mi operación, pero mientras tuviera la hernia no podía ingresar porque no podía hacer fuerza, entonces después de la operación estuve dos meses en curación hasta que finalmente pude empezar a trabajar.”

 

¿Qué actividades realizás?

Acá hacemos distintas tareas de mantenimiento, depende de lo que nos indiquen, a veces puede ser cortar pasto, sacar bolsas, etc. Trabajamos siete horas y media, de las 7:30 a las 14:30. Todos los días hacemos diferentes cosas y está bueno eso, a mí me gusta. Me siento bien estando acá y voy a sostener este trabajo porque además tengo un hijo y quiero estar más tiempo con él. En pocos días egresaré del SIRPA pero igual voy a seguir viniendo a trabajar acá, por mí, porque si no me ayudo yo no puedo ayudar a nadie, pero también por mi hijo, porque quiero poder darle lo que yo no tuve.

¿Forman cuadrillas para trabajar?

Sí, yo formo parte de la cuadrilla Timbó, que son nueve referentes y nueve gurises.

¿Cuál es tu relación con ellos?

Yo me llevo bien con todos, soy una persona que si me respetan yo respeto. Está todo bien y es un lindo lugar para trabajar.

¿Tenés compañeros del SIRPA trabajando acá?

Del mismo Centro que yo estoy no pero sí de otros.

¿Anteriormente ya habías tenido alguna experiencia laboral?

Sí, hacía pescadería artesanal pero eran changas.

¿Has recibido algún tipo de capacitación aquí?

Todavía no pero si sigo acá y hago las cosas correctamente, creo que algo se va a dar.

¿Cuáles son tus metas para el futuro?

Yo tengo pensado salir adelante, no quiero estar en la misma que estaba, quiero poder tener lo mío, no quiero hacer más macanas, además ya soy mayor y estoy bastante grande como para estar con estupideces. Yo antes me drogaba y ya no quiero hacerlo más.

¿En SIRPA te ayudaron con el tema de las drogas?

Sí, incluso mismo en el hogar estaba yendo a un grupo de adicción.

Yo estuve un año y medio drogándome y gracias a Dios caí. Dos meses antes de caer yo había dejado de drogarme pero fue mejor haber caído porque me estaba costando, era muy poco tiempo, y capaz que estuve dos meses sin fumar pero si no hubiera caído de repente al mes siguiente arrancaba de vuelta.

¿Cómo evalúas tu paso por SIRPA?

Yo veo bien haber caído porque fue mejor para mí porque senté cabeza y no la pasé mal, al contrario, la pasé bien, nunca tuve un sí o un no con nadie. Estoy en el Centro Granja y siempre estuvo todo bien.