“Abrazar la vida de los adolescentes privados de libertad”

El pasado 20 de mayo, en el salón de actos del MIDES, se llevó a cabo la asunción de la nueva Comisión Delegada del SIRPA, compuesta por la presidenta Psic. Gabriela Fulco, y los directores Prof. Luis Noya y Sr. Edgard Bellomo.

El evento contó la destacada presencia de la ministra de Desarrollo Social, Mtra. Marina Arismendi; el ministro del Interior, Sr. Eduardo Bonomi; la presidente y el director de INAU, Lic. Marisa Lindner y Sr. Fernando Rodríguez; y el presidente saliente del SIRPA, Sr. Ruben Villaverde.

 

Ante una sala colmada de público y prensa, la ministra Marina Arismendi fue quien inició la ceremonia, dando la bienvenida a la entrante Comisión Delegada y destacando el objetivo garantizar los derechos de todos los adolescentes que ingresan al Sistema y construir “caminos de salida” para ellos.

Posteriormente la Lic. Marisa Lindner fue quien, en representación de INAU, se encargó de dar la bienvenida públicamente a la presidenta Psic. Gabriela Fulco y los directores Prof. Luis Noya y Sr. Edgard Bellomo, a la vez que reflexionó sobre la problemática de los adolescentes en conflicto con la ley y algunas de las causas que los llevan a esa situación.

El cierre de la ceremonia estuvo a cargo de la entrante presidenta del SIRPA, Psic. Gabriela Fulco, quien brindó un interesante discurso en el que se destacó parte de la forma de trabajo que se llevará a cabo en este período:

“Es el trabajo en la órbita de la función pública que nos da una identidad común, la de ser ‘servidores públicos’, tarea que viene definida por el significado del verbo ‘servir’: ‘ser de utilidad’, ‘ser a propósito para determinado fin’, y que al tener el ‘carácter de pública’, está reglada por principios que caracterizan a un Estado Republicano y una forma de Gobierno Democrático.

La ética, la transparencia, la imparcialidad, la rectitud, la idoneidad, la capacitación continua y el estricto cumplimiento de todas las obligaciones en las tareas que competa desarrollar, se constituyen en los pilares de estos principios.

Estas tareas deben siempre ser desarrolladas en un marco de respeto por los Derechos Humanos y la dignidad de todos los ciudadanos sin exclusión ni diferencias de ningún tipo.

Abordamos así, las responsabilidades que hoy se nos confieren, con la más absoluta adhesión a estos Principios.

 

(…)

 

El directorio que hoy se retira construyó y avanzó sobre el piso precedente, operando cambios que modificaron realidades, con el norte de mejorar, y seguramente teniendo, al igual que nosotros hoy, la firme voluntad de contribuir a la mejora de las condiciones de vida de los adolescentes y cumplir con la misión de rehabilitación, y por ende de prevención terciaria del delito.

Nosotros, al igual que ellos, capitalizaremos los logros del período, abordaremos los temas pendientes y nos propondremos nuevas metas, y así será también con los que nos vayan a suceder en nuestra gestión.

 

(…)

 

Auguramos una gestión de puertas abiertas, resignificando la constitución de un

Consejo Consultivo Honorario, abierto a la participación de los organismos públicos y privados y de la sociedad civil.

Este espacio podrá oxigenar las ideas, aportar en el diseño y revisión de planes y sobre todo, fortalecer la articulación interinstitucional en línea con un enfoque multidimensional al que obliga las génesis del fenómeno de la criminalidad y la complejidad de la administración de la privación de libertad, de ciudadanos que transitan procesos evolutivos de formación.

 

Nos comprometemos a continuar procesos de mejora continua de la institucionalidad, apegados a las normas constitucionales, las leyes que rigen para el Sistema y todo el elenco de instrumentos de protección de Derechos Humanos y de respeto por la dignidad de las personas.

Nos comprometemos a desarrollarlos y cumplirlos, apelando al conocimiento y rigor científico de las disciplinas que se despliegan en la materia, promoviendo la profesionalización continua, en cada una de las tareas, de todos los niveles del Sistema. En este sentido valoramos el apoyo de la Cooperación Internacional, a través del acercamiento a modelos de buena práctica y la experticia que aportan los organismos y los colegas nacionales e internacionales.

 

La incorporación de un departamento de Estadística e Investigación Científica

Criminológica y Victimológica será la fuente para la producción del conocimiento que sostenga la mejora continua y eleve a la institución a un rango de alta especialización, colaborando con aportes en las políticas de prevención del delito.

 

Nos comprometemos a establecer siempre, espacios de diálogo con una escucha empática y la disposición para aprender, dando y recibiendo en el intercambio con los adolescentes, el personal, las familias y en forma amplia con todos los involucrados en la misión de rehabilitación e inclusión social.

 

Para este comienzo hacemos mención a 3 ejes principales:

1) Los Adolescentes

2) Las Familias

3) Los Funcionarios

 

1)  Los adolescentes que deben cumplir medidas privativas y no privativas de libertad previstas por la Justicia, son la razón de ser del Sistema.

En los planes de rehabilitación se contemplarán:

El diseño de Programas individualizados de Tratamiento de carácter Integral, abarcando los campos de:

 

La Salud general, y de la salud mental, con la atención de los cuadros de adicciones, conductas violentas y los delitos conexos a éstos, serán objeto de una atención especial, al igual que las adolescentes embarazadas y /o internadas con sus hijos.

En sintonía con los Principios de la Justicia Restaurativa se promoverán Programas de encuentro con las víctimas, con metas de Reparación, para beneficio del infractor, la víctima y la sociedad.

 

La Educación sin duda se constituye en una prioridad en esta etapa del desarrollo, en atención a los ciclos educativos interrumpidos. Aspiramos a incorporar el Plan

Ceibal y a desarrollar programas de 365 días, ajustados al tiempo de reclusión que deba ser cumplido.

 

La Capacitación para el empleo, complementaria del plan educativo, debe considerar factores vocacionales y de demanda del mercado de trabajo. Aspiramos a desarrollar también, un programa de búsqueda de talentos que abarque las áreas literarias, científicas, culturales y deportivas.

 

El Deporte y la actividad física en general, en el marco de la atención de la salud permite además, integrar valores de respeto, tolerancia, disciplina y trabajo en equipo, por lo que debe ser incorporado al plan de vida cotidiana.

 

La Cultura en sus diversas expresiones permitirá complementar el proceso educativo y brindar oportunidades de elección y desarrollo de vocaciones.

 

El Acceso al Culto Religioso es un derecho, por el que debe facilitarse la concurrencia a los servicios u encuentros con los representantes de todas las religiones.

 

2) La Familia, en alusión a los referentes afectivos del núcleo de crianza, debe necesariamente acompañar el proceso de rehabilitación, estar informada, tener voz y opinión y contar con los apoyos necesarios para que culminado el tránsito institucional, disponga de mejores herramientas para continuar con el proceso de crianza.

El espacio de intercambio con el adolescente y de diálogo con la institución debe ser más amplio que el tradicionalmente acotado a un horario de visita.

Aspiramos a promover una activa, comprometida, y continua participación de la familia.

 

3) En el área de Recursos Humanos, se desplegarán programas de Salud Ocupación, más conocidos como “Programas de Cuidar al que Cuida”, pues la responsabilidad que conlleva la atención de la privación de libertad exige una adecuada selección de perfiles, su capacitación continua y la existencia desde el punto de vista de la salud física y mental de dispositivos de detección precoz de síntomas de stress y burn out.

Ello debe determinar el estudio permanente de la dinámica de la institucionalidad sujeta al devenir de los diversos cambios y ajustes propios de los procesos de mejora continua para establecer programas de atención personal o grupal, mejorar los espacios de trabajo- disponer de equipamientos adecuados a la función, posibilitar la la rotación de tareas, descansos y otros. Todo ello será construido por y para el bienestar del personal.

 

Por último entendemos la Seguridad como una estructura que permite el cumplimiento del mandato judicial y que está obligada a diseñar normas y protocolos que garanticen el respeto por la vida y la convivencia de los adolescentes privados de libertad.

Es la seguridad que impide que se afecten las tareas del personal, de los programas de tratamiento y del tránsito de visitantes u otros apoyos externos.

Es un área de alta especialización comprometida con estándares de calidad y modernización del Sistema y ese será el rumbo de los procesos de mejora continua.

 

(…) invitamos a todos a abrazar la vida de los adolescentes privados de libertad, con la convicción de que el buen trato deja siempre una huella indeleble, que germina cambios positivos en el espíritu y las acciones de las personas.